"Hay dos estrategias para promover la transición energética:
El modelo legislativo establece un marco regulatorio fuerte con objetivos claros de reducción de emisiones y las metas de participación de energías renovables en la matriz energética, donde la ley puede exigir la creación de planes detallados que especifiquen cómo se alcanzarán esos objetivos, incluyendo plazos, inversiones estimadas y responsables de cada sector. Además de generar incentivos o financiamiento a empresas medianas para apoyar la transición.
El modelo de inversión directa prioriza la transición en las industrias manejadas por el estado, mejorando sus métodos de producción a través de la inversión en tecnología, mejora de infraestructuras y cambios en las cadenas de distribución. También, busca aprovechar sus beneficios geográficos, creando generadores energéticos basados en el uso de sus recursos naturales, como la inversión en la hidroelectricidad. "